viernes, 28 de septiembre de 2012

Por mi ausencia....


Si me voy antes que tú, no llores por mi ausencia; alégrate por todo lo que hemos amado juntos.

No me busques entre lo muertos, en donde nunca estuvimos; encuéntrame en todas aquellas cosas que no habrían existido si tú y yo no nos hubiésemos conocido.


Yo estaré a tu lado, sin duda alguna, en todo lo que hayamos creado juntos: en nuestros hijos, por supuesto, pero también en el sudor compartido tanto en el trabajo como en el placer, y en las lágrimas que intercambiamos.

Y en todos aquellos que pasaron a nuestro lado y que, irremediablemente, recibieron algo de nosotros, y llevan incorporado -sin ellos ni nosotros notarlo- algo de ti y algo de mí.

También nuestros fracasos, nuestra indolencia y nuestros pecados serán testigos permanentes de que estuvimos vivos y no fuimos ángeles, sino humanos.

No te ates a los recuerdos ni a los objetos, porque dondequiera que mires que hayamos estado, con quienquiera que hables que nos conociese, allá habrá algo mío. Aquello sería distinto, pero indudablemente distinto, si no hubiésemos aceptado vivir juntos nuestro amor durante tantos años; el mundo estará ya siempre salpicado de nosotros.

No llores mi ausencia, porque sólo te faltará mi palabra nueva y mi calor de ese momento. Llora, si quieres, porque el cuerpo se llena de lágrimas ante todo aquello que es más grande que él, que no es capaz de comprender, pero que entiende como algo grandioso, porque cuando la lengua no es capaz de expresar una emoción, ya sólo pueden hablar los ojos.

Y vive. Vive creando cada día, y más que antes. Porque yo no sé cómo, pero estoy seguro de que, desde mi otra presencia, yo también estaré creando junto a ti, y será precisamente en ese acto de traer algo que no estaba, donde nos habremos encontrado. Sin entenderlo muy bien, pero así, como los granos de trigo que no entienden que su compañero muerto en el campo ha dado vida a muchos nuevos compañeros.

Así, con esa esperanza, deberás continuar dejando tu huella, para que, cuando tu muerte nos vuelva a dar la misma voz, cuando nuestro próximo abrazo nos incorpore ya sin ruptura a la Unica Creación, muchos puedan decir de nosotros: si no nos hubiesen amado, el mundo estaría más triste.

domingo, 1 de enero de 2012

Para leer después de mi partida(o llegada)



La sensación de vivir un tiempo sin tiempo .Con el peso de una vivencia intensa atravesando siglos, pero siempre concientes de un destino inexorable y final. Que no asusta, pero que nos alerta del fin después de tantas luchas y batallas diarias. A veces con ambiciones desmedidas en procura de alcanzar la prosperidad, éxitos, poder y porque no la felicidad total, para sí y nuestros amores familiares.

Y siempre nos inquietó sobre cuando y en que momento podemos empezar a despedirnos de este nuestro paso por la vida, en el que muchos ya se fueron sin llegar a preguntárselos..

Llega un momento en que sabemos ser imposible llegar a vivir por ejemplo 30 años más, cuando se pisan los 70. Y para quien vivió tantos, 5 ó 10 años, son mañana. Y en este momento hoy es lo más importante que tenemos .Mañana puede ser el punto de llegada (o partida).

Y llegar no siempre es signo de victoria aún cuando signifique el final de un fracaso.

De cualquier forma es algo que huye a nuestra voluntad y al mundo que nos rodea, donde a cada segundo se producen muchas partidas y llegadas.

Vivir un tiempo sin tiempo .Vivir hoy. El futuro puede no llegar a tener mañana.

Son pocos los segundos necesarios para recorrer años de nuestra prolongada existencia, atravesando todos los estados sensitivos de nuestro ser. Alegrías y tristezas. Rencores, odios y amores. Lluvias y días de sol. Sonrisas y caras serias. Pantalón corto y el largo. Castigos y elogios..Piedras y flores. Un rápido sueño de realidades despiertas.

Dejamos al costado del camino, muchas ilusiones y proyectos que quizá, otros aprovecharon o desperdiciaron. Dejamos plantas que nacieron de nuestras semillas y que en el inicio de sus vidas les dimos todo lo que podíamos y algo más, pero que ahora crecen y continúan su propio viaje, separado del nuestro ya prontos a desembarcar.

Amamos y mucho No fuimos perfectos pero siempre nos enorgullecemos por intentar una entrega total y sincera.

Tratamos y muchas veces fracasamos en ser ejemplo para muchos. Si nuestros escasos aciertos de todos modos llevaron alegrías y marcaron rumbos para algunas personas que así lo reconocieron. Y nos fueron gratos.

Preferimos transitar por la vida, pecando de ingenuos a tener que transportar hipocresía en nuestras actitudes cotidianas.

Por fin, estamos seguro que nos llevamos de esta vida, toda la vida que en estos años llevamos y eso ya nos gratifica.

Ya estamos prontos para partir(o llegar).


Enero 2012